viernes, 28 de agosto de 2009

QUE AUMENTO NI QUE AUMENTO AL TRANSPORTE¡¡¡

texto escrito ante el ultimo aumento en las tarifas del transporte
 
MIGUEL ANGEL AVILÉS

                                                                 avilesdivan@hotmail.com 
 

En el asunto del transporte otra vez pasa lo de siempre: se amenaza con el aumento de la tarifa, el usuario se queja. La autoridad hace como que se mantiene firme en no aumentarla. Al final, la tarifa aumenta y el usuario se queja, sólo se queja.

Al menos esa ha sido la constante en los últimos diez años. Y de la aplicación estricta de la ley nadie se acuerda. Porque de aplicarse al dedillo, pocos, muy pocos camiones circularían por la ciudad.

  Por eso los concesionarios se han servido con la tarifa grande pues saben que nadie les exige nada a cambio.

  En los últimos diez años, en ocho ocasiones a sufrido aumento  la tarifa, pero escasas, sino es que nulas  han sido las mejoras al servicio.

  El truco es viejo y lo repiten ahora: se solicita un aumento mayor al planeado para lograr este último y sintiéndose "insatisfechos" no se sienten obligados a mejorar el servicio. Eso hicieron en el último aumento y les resultó: como sólo se les autorizaron los $4.00 de los $5.80 que pedían, argumentaron que les era insuficiente y por lo tanto no adquirieron ningún compromiso formal  para mejorar sus unidades.

  Así se entiende el porque hasta la fecha continúan los vidrios rotos, los asientos sueltos, las puertas como filosas guillotinas, la violación a los horarios, la permanencia de unidades viejas, los pisos sucios, los accidentes por negligencia, los choferes con antidoping con resultado positivo, el abandono de las rutas y los gorilas al volante..

   Basta hacer una retrospectiva  de los últimos años para percatarnos que de grano en grano llenan su buche los concesionarios, mientras que los que deberían de vigilar que nadie este por encima de la ley(en este caso del transporte) únicamente simulen su aplicación , pero al final de cuentas terminan por ceder ante la mínima presión de los concesionarios y dirigentes; de esta forma, uno impune y chantajista y otro intimidado o cómplice, tienen al usuario  haciéndole la parada a esos vertiginosos y destartalados carruajes: lo único que hasta ahora se ha podido ofrecer como servicio público de transporte.

   Pero eso sí: los aumentos no han cesado: en 1990 la tarifa era de $.50, en 1995 subió a $ 1.00, en 1996 aumento a $2.00, en 1998 llegó a $2 .50, en 1999 ya era de $ 3.00, en el 2000 se fijó en $3.50 y el 5 de Enero de 2002 se incremento a $4.00.

En todos los casos el guión es el mismo. En 1995 y recién nombrado Julio Manuel Casanova Kim como Director del Transporte, ya esperaban a este con una "nueva" petición: los señores concesionarios querian que la tarifa aumentara a, cuando menos, $1.20. Y ese monto, tal como ahora lo han hecho, lo anunciaron en sus camiones antes que se aprobara y se hiciera oficial.

Vino-tal como ahora- un simulado estira y afloja y al final de cuentas quedó en $1.00, es decir , el monto al que en realidad aspiraban los concesionarios. Estos, sin embargo, culparon a la devaluación  y a los altos intereses que le imponían sus acreedores y declararon-como buscaran hacerlo esta vez-y que la ganancia neta era muy reducida. Así las cosas, el exigirles calidad en el servicio era una ingratitud de los usuarios.

Otros concesionarios, mas radicales o mas cínicos – apoyaron a sus lideres insistieron en un mayor aumento, pero no a $2.00 pues reconocieron su temor de que la gente-como algún sector lo había advertido- llegara a quemar sus unidades. No obstante, llegaron a proponer que "mejor se establezca un programa de alza mínima a la cuota una o dos veces por año a que le suban de un golpe una fuerte cantidad."

Y si su propuesta no se formalizó, en los hechos así ocurría pues un año y medio después, el 18 de Junio de 1996 y ya con el ahora notario público, Rafael Gastelum Salazar como Director del Transporte en lugar de Casanova kin la tarifa aumento a $2.00.

  En esa ocasión de nuevo se hizo patente el poco respeto que los concesionarios y los operadores le tienen a la Dirección del Transporte y al Gobernador del Estado en turno como autoridades del ramo., pues sin que tampoco se hiciera oficial la nueva tarifa ellos ya la anunciaban junto al parabrisas de sus unidades, valentonados quizá por la fuerza que aparentemente  mostraban el grupo de camioneros en una marcha de 120 vehículos que, provenientes del sur de Sonora venian hacía Hermosillo exigiendo modificaciones a la ley del transporte(algo que se concedería años mas tarde) y si recurrían a esto, aseguraban "era porque los sacrificios ya son muchos y el gobierno continua cerrado" por lo que pedían hablar  con cualquier otro que no fuera el, en ese entonces Secretario de Gobierno Roberto Sánchez Cerezo,  hoy conocido entre algunos de sus nuevos correligionarios de izquierda como "El camarada Roberto".

   En aquella ocasión el Congreso del Estado salió al ruedo y, tal como lo demandaban los manifestantes prometió que pronto habría modificaciones a la ley, pero aún así los operadores siguieron haciendo de las suyas y no cumplieron sus promesas, a pesar de que  ya se había autorizado oficialmente la tarifa por el Consejo Consultivo Regional del Transporte tanto a los urbanos como a los que viajan a Bahía de Kino y a Ures. La autoridad, como siempre, anunció algunas advertencias: "Los choferes deberán portar uniforme, se optimizarán recorridos en las rutas y mejorarán las condiciones de las unidades las cuales deberán ser limpias." Los concesionarios, como siempre, ignoraron a la autoridad. 

    Todavía mas: en esta escena aparece el, en ese momento, Director del Transporte Rafael Gastelum  y remata frente a los medios diciendo que "no esperaba que le aplaudieran ni a él ni al Consejo Consultivo para para autorizar el incremento" y llega a calificar la medida "como un mal necesario".

    El Titular del organismo culminaba sus declaraciones con gran humor involuntario : " asumieron el compromiso y como ya me preguntaron como lo haremos cumplir, bueno pues vamos a hacer presencia, vamos a tratar de exhortarlos a que cumplan y estar con la ley en la mano."

    De nada sirvieron sus palabras. Mas allá de un operativo "sorpresa" que multó y suspendió a algunos choferes no paso otra cosa.. De los famosos compromisos y su incumplimiento la gente se encargo de denunciarlos en la radio: la mayoría de los camiones seguían sucios, la irresponsabilidad al volante continuaba exponiendo la seguridad de los usuarios, los horarios no se respetaban , los choferes reincidían en su peculiar comportamiento y la aplicación de la ley quedaba en el olvido.

    Pasó  una semana y llegó el 24 de Junio, el mero día de San Juan. Sabedor del descontento popular, El delegado de Transporte, Daniel Gocobachi exhortaba a no agredir a los camiones urbanos y evitar arrojar piedras ni agua como se estila. No lo obedecieron y como si se les quisiera pasar la factura por el aumento, el festejo fue mayor que otros años lo que trajo consigo que, en medio de detenidos, baldazos de agua, pedradas y bolas con orines, un buen número de camiones tuvieron que abandonar sus rutas, no sin antes presentarse varios conatos de broncas entre camiones y los alebrestados devotos de San Juan.

    En marzo de 1998 ya era el recientemente fallecido Marco Antonio Yanajara Mora quien estaba al frente del organismo y fue a él a quien le tocó anunciar la nueva tarifa de $2.50. Como lo hicieron los anteriores directores e igual como hoy lo hacen, también adujo aquello de un estudio previo para tomar esta decisión y concluyó con lo que venia a ser casi una bofetada para los usuarios: "Si se afectará la economía de la persona pero los transportistas no pueden quedarse rezagados en cuanto a los costos de la operación."

  "No es cuestión de que el aumento se lo merezcan o no, es cuestión de que para que pueda seguir existiendo el servicio de transporte urbano sea rentable cuando menos en sus gastos operativos(...)la exigencia a los trasnportistas para que mejoren la calidad del servicio es permanente, pero no esta condicionado al servicio."

  " Estamos haciendo el mejor esfuerzo para que se vea la mejora, hay servicio bueno y malo pero en las horas pico se altera el chofer"(sic).

     Como lo hicieron ayer, como lo hacen ahora los concesionarios jugaron con dos cartas y dispararon su solicitud de aumento a $ 4.37 . Al quedar en $2.50-como en realidad lo deseaban- se "inconformaron". Había así, buen pretexto para no cumplir. Yanajara Mora los secundo pero en sus declaraciones llevó su penitencia: "Se tuvieron en cuenta los costos de mantenimiento de las unidades en las que circulan cuyos modelos van de 1985 a 1987."

       Si esto era cierto, entonces la autoridad del transporte estaba obliga al menos desde aquella vez a suspender todas las unidades autorizadas  e incluso a cancelar las concesiones otorgadas ya que de acuerdo a los artículos 9,16, 41 y 58 de la ley que aún no se reformaba "los vehículos destinados al servicio público de transporte de pasaje(en todas sus modalidades)deberán observar una vida útil por un plazo de diez años contados a partir del modelo correspondiente a dichas unidades, el cual podrá prorrogarse a juicio de la Dirección General de Transporte, previa inspección y dictamen pericial de los vehículos."

       De esta forma, y tomando en cuenta que la declaración de Yanajara Mora fue hecha en 1998 y el modelo mas reciente era de 1987 se tendría que conocer la razón técnica que el organismo tuvo para prorrogar su vida útil por mas de diez años o en su caso saber porque no se cancelaron en su momento las concesiones a estas unidades que ya merecían salir de circulación.    

       Los líderes del ramo no se quedaban atrás en eso de La desvergüenza .Así, el 5 de mayo de 1999 y luego de aumentarse la tarifa sin previa autorización de $2.50 a $ 3.00 e incluso a $ 3.50, Catarino Sarabia Coronel, Dirigente de la Coordinadora Estatal del Transporte decía: "El Incremento a la tarifa se hizo para beneficiar a los concesionarios y mejorar su situación de vida ya que el costo actual del pasaje es incosteable. Y para hacerlo sin autorización alguna, dio sus razones: "es que ya estamos cansados de la mentiras del Gobierno del Estado."

       En apariencia hubo quienes se le opusieron. Ese era el caso de la llamada Alianza Estatal del Transporte y la Federación de Uniones de Autotransporte del Estado de Sonora por conducto de Victor Armenta y Medardo Chavez respectivamente quienes manifestaban su desacuerdo con el aumento no autorizado. Este último fue más allá y afirmó que la Dirección del Transporte tenía argumentos suficientes para iniciar procesos de cancelación en contra de los concesionarios.

        Los choferes, por su parte, poco habían puesto de su parte para ganarse ese aumento. En marzo de ese año, por ejemplo, se registraban 12 accidentes en los cuales ellos eran partícipes y en al menos 4 resultaban claramente responsables. El saldo era de varios daños, cuatro personas lesionadas y una muerta.

       En Abril la cosa empeoró ya que la cifra de accidentes en los cuales estaban involucrados ascendía a 15 y en 7 ellos eran los responsables. El recuento era de siete lesionados leves y dos fallecidos.

       Pero ni  Yanajara Mora, como Director del Transporte, ni el ahora simpatizante del PRD Miguel Angel Murillo como Secretario de Gobierno pudieron con la presión. El Gobernador del Estado Armando López Nogales apareció y en nombre del Consejo Consultivo oficializó el alza a $ 3.00. Además anunció el apoyo anunció el apoyo mediante un crédito de 130 millones a través de Banobras que,  a decir de su delegado Jorge Vidal estaría listo en dos semanas para disminuir sus pasivos, mejorar sus ingresos y eficientar los servicios a favor de los usuarios. Todavía les prometió más: que podrían acceder a ingresos extras por venta de publicidad en sus unidades, descuentos de los proveedores para los diferentes insumos  de las unidades y la posible construcción de una central de servicios.

   Victor Armenta no midió su cinismo y se mostró en desacuerdo con lo anterior al decir que el aumento no les alcanzaba para cumplir con las obligaciones con que contaban.

   El Director del Transporte cerraría con broche de oro este episodio:"la tarifa actual de $ 3.00 es justa y si alguien desea mejorar el servicio entonces deberá pagar al menos cinco pesos."

   "Nunca hubo el compromiso de los concesionarios para mejorar las condiciones de la unidad a cambio de ajustes de tarifa, eso no se de donde lo sacaron, jamás hubo ese compromiso de mejorar el servicio al ajustarse las tarifas, jamás lo hubo."

    Después llegaría a esa Dirección Roberto Rubial Astiazarán y aunque su encargo fue efímero, no quedó exento de las presiones y chantajes de los transportistas. El 2 de agosto de 2000 la historia se repetía y la tarifa subió a $ 3.50 contra los $ 5.00 que al principio-con eterna estrategia- buscaban.

    El aumento, dijo el hoy Secretario de gobierno Ruiabl Astiazarán, se tomaba en base a elementos objetivos a través de tres estudios que realizaron y que se referían a los datos de la propia dirección, los que presentaron los transportistas para justificar el aumento y los que realizó una empresa externa contratada por la dependencia.

    Aún así, Catarino Sarabia no se llenaba y pedía más: "el aumento autorizado es insuficiente lo que provocará que el transporte no salga del lastre en que se encuentra pues eso sólo alcanzará para pagar el diesel y no para mejorar las unidades."

    El  "clarividente" acertó y, en efecto, el transporte hasta la fecha no sale del lastre, a pesar de que Rubial Astiazarán afirmó en aquel entonces "que estaban obligados a mejorar en un término de 90 días para que el 100% de la unidades cumplan con calificación arriba de 80 puntos en las revisiones que se realicen."

    Esta "presión" provocó que los camioneros amenazaran con parar sus unidades al considerar como injusta la medida y como una provocación de la Dirección.

    El líder de la Unión de Usuarios, Francisco Bracamontes también le entró  al ruedo y terció: "el alza en la tarifa de camiones al menos guarda cierto equilibrio en el poder adquisitivo de los trabajadores."

    Este organismo, junto con el Frente Amplio de Organizaciones Sociales(FAOS) haría llegar una iniciativa a la Secretaria de Gobierno para la creación de un consejo ciudadano del transporte, aunque esta ya había sido conformada meses antes por el propio organismo, sin lograr hasta ahora que los camioneros entren en cintura.

   Así  llegó el 5 de Enero de 2002 y el usuario se desayuno con una mala nueva: a partir de esa mañana la tarifa costaría $4.00. Para entonces la Dirección  estaba en manos de Horacio Valenzuela y para no desentonar con sus antecesores también le entró a la demagogia y desde Ciudad obregón se comprometió: "a meter en cintura a los camioneros", mientras que en Guaymas se anunciaba como gran cosa, la instalación del primer indicador de parada para camiones.

    El dirigente de la Alianza de Concesionarios Independientes remataría la burla sumándose al  viejo discurso: "Con este incremento estamos a dos pesos debajo de los que habíamos solicitado, tendremos que buscar otras formas de subsidio." Y, sin rubor alguno propuso lo que para él era la solución: "un peso pondría el gobierno y el otro los concesionarios (…) sería un apoyo entre todos para que se mejore el servicio."

     Las barbaridades no pararon ahí: Pancho Búrquez, en su carácter de edil  también quiso opinar y, experto en sandeces,   no se midió: "Un estrategia sería contar con dos precios distintos, de cuatro pesos o mas para las unidades con menos de cinco años de antigüedad e inferior para los que estén en mal estado."

      Los partidos políticos también se pronunciaron. Todos reprobaron la medida. Algunos insistieron en municipalizar el servicio. Como siempre. Como ahora. Hasta que llegue la próxima tarifa: Como siempre. Como ahora.



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soy como el clavo, que aun viejo y oxidado, sigue siendo clavo


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Publicado por SILICIO para El Pregòn del dia el 8/28/2009 07:09:00 PM

concesionarios del transporte al ataque


MIGUEL ANGEL AVILES

                                                               avilesdivan@hotmail.com 
 
 

Los concesionarios del transporte urbano no dejan de quejarse del insuficiente apoyo financiero que reciben del gobierno; sin embargo, contrario a este tan recurrido pretexto que según ellos les impide cumplir con las obligaciones que les impone la ley y los compromisos adquiridos con las autoridades, en los últimos diez años han tenido acceso a créditos de por los menos 253 millones de pesos para mejorar y dignificar la prestación de este servicio.

Pero esto se convierte en un círculo perverso: Avalados por anteriores gobiernos, los concesionarios, cebados,  solicitan créditos millonarios que no pagan; el Estado les ayuda a cubrir esos pasivos y, vuelta a lo mismo, avala nuevos créditos que tampoco pagan.

  Y así hasta el infinito.

Este círculo también ha incluido al Congreso del Estado, quien a final de cuentas autoriza la solicitud de dichos créditos que , haciendo un recuento, a la fecha suman aproximadamente esos 253 millones de pesos..

   Durante ese tiempo nadie se acuerda de la renovación del parque vehicular y de la reparación del mismo; por eso el servicio del transporte urbano en Sonora y, particularmente en Hermosillo, es quizá el peor de todo el País.

   En los últimos años son al menos tres los decretos que han sido aprobados por las respectivas legislaturas, autorizando así la contratación de importantes créditos.

   Según se justificaba, todo ese dinero se aplicaría en: la compra de unidades para sustituir las existentes en Hermosillo; la modernización del transporte urbano y suburbano en diversas ciudades del Estado  y para cubrir las deudas de los concesionarios.

  El imperativo: buscar rentabilidad y eficiencia en la operación del servicio, lo que se traduciría-otra vez el mismo cuento- en satisfacción para el usuario.

  Para eso, precisamente para eso hubo generosos créditos y un aval o deudor solidario de por medio: el gobernador en turno.

 

  La Historia 

  El 20 de Febrero de 1989 y siendo gobernador del Estado el Ingeniero Rodolfo Félix Valdez, se publicó el decreto que autorizaba la constitución de un fideicomiso público con patrimonio autónomo que permitiría renovar las unidades del transporte urbano del Estado, así como la organización de los concesionarios para abatir sus costos de operación y  eficientar el servicio.

El fideicomitente sería el gobierno del Estado; el fiduciario el Banco Nacional de México. Y los fideicomisarios los concesionarios del transporte urbano "que manifiestan por escrito su conformidad y adhesión con los términos del fideicomiso que se constituya."

  El patrimonio del fideicomiso estaría constituido con una aportación inicial del Gobierno del Estado y podría incrementarse con aportaciones gubernamentales y de terceros.

  El Fideicomiso contaría con un comité técnico integrado por los secretarios estatales de Gobierno y Planeación, EL Tesorero estatal, el Director General de Transporte y representantes de los concesionarios.

   Los funcionarios de gobierno del gabinete estatal, en el orden anterior, fungirían como presidente, vicepresidente, tesorero, secretario de fideicomiso. Los concesionarios tendrían las vocalías.

1992

  El 29 de abril de ese año, mediante el oficio 463/92, el entonces Director General del Transporte, Bernardo Sánchez Ríos  solicitó al Gobernador  Beltrones Rivera, dar trámite ante el Congreso del Estado a la autorización para otorgar el aval al citado Fideicomiso, para operar un crédito con Banobras  por 25 mil millones de pesos.

  Esos recurso-se decía- estarían destinados a la compra de 200 unidades de transporte urbano para Hermosillo y a la reparación de 100 unidades del parque existe.

  Una rápida operación muestra que esos 25 mil millones  al tipo de cambio de ese año equivalen a poco mas de 8 millones de dólares, unos 80 millones de los actuales pesos.

  Según el desglose, el crédito con Banobras fue convertido a un plazo de 60 meses y tendría los siguientes destinos:

-8 mil trescientos millones en la compra de 100 unidades tipo microbús, con las que se sustituirían a las unidades tipo combi que entonces operaban.

-15 mil millones de pesos se destinarían a la compra de otras 100 unidades tipo camión, para sustituir el parque vehicular de Hermosillo.

  • Mil 700 millones de pesos para la restauración de 100 unidades.
  • Mil 500 millones de pesos-capital del fideicomiso- entre efectivo en caja  y documentos por cobrar-sería para pagar el costo total de este programa.

El 8 de Junio de 1992, Beltrones Rivera ,en su carácter de Gobernador de este Estado y su Secretario de Gobierno Roberto Sánchez Cerezo, previa anuncio del tesorero Alfonso Molina Ruibal, justifican la solicitud hecha por el fideicomiso y la remiten al Congreso.

Una semana mas tarde, El Congreso autoriza la contratación de deuda por 25 millones de pesos. Firma como presidente en turno de esa legislatura, un cercano colaborador de Beltrones Rivera: el entonces diputado Daniel Trelles Iruretagoyena. 

1995

El 28 de Junio de 1995, casi tres años después del anterior decreto, el Congreso del Estado aprobó otra iniciativa del Gobernador Beltrones, para redocumentar la deuda del fideicomiso autorizada anteriormente.

 La solicitud sería aprobada el mismo día que el gobernador la envió al Congreso.

Quienes la pusieron a consideración del pleno fueron los integrantes de la Tercera Comisión de Hacienda y la Consultiva de Transporte Estatal, unidas compuesta por miembros de los tres principales partidos, PRI, PAN y PRD: los diputados Héctor Larios Córdova. Sergio Cuellar Yescas, Julia Astrid Tapia Granillo, Victo Manuel Borbón Pablos, Raúl Romero Fontes  y Oscar Armando Acuña Bravo.

Se autorizo así  al Fideicomiso, la redocumentación de su deuda mediante "el mecanismo de amortización que mas convenga a sus intereses o mediante la celebración de convenios modificatorios de los créditos originales contratados, para realizar inversiones hasta por la cantidad de 33 millones 220 mil 283 nuevos pesos." 

  En este monto no se comprenden intereses, comisiones ni gastos, pudiendo solventar las obligaciones de pago en Udis.

  Al Ejecutivo Estatal por su parte, se le autorizaba para concurrir a la celebración de los contratos con el carácter de deudor solidario, y, en su caso, para que otorgue su aval en los títulos de créditos respectivos, lo que significaba que en caso de que los beneficiarios del crédito no pagaran en los términos obligados, el Ejecutivo del Estado pasaría a responsabilizarse y pagar en su momento esa deuda, en detrimento, claro, de las arcas de Sonora. A la fecha no hay constancia pública de lo ocurrido en estos acuerdos, ni muchos menos se sabe a ciencia cierta quien tuvo que bailar con la fea a la hora de cubrir la deuda.

  La iniciativa de decreto justificaba su solicitud, advirtiendo que dentro del plan de fortalecimiento de las finanzas públicas, se considera la redocumentación de la deuda pública de entidades y organismos estatales, como es el caso del Fideicomiso, con objeto de que puedan hacer frente a los efectos adversos del alza en las tasas de interés.

  En este apartado, la iniciativa alude al decreto número 148 del 12 de Julio de 1993, autorizado por el propio Congreso para la contratación de un crédito con Banobras, destinado ala modernización del transporte urbano y suburbano. Aquí también fungía como aval el Gobierno del Estado; sin embargo, a decir de la iniciativa, en su operación el Fideicomiso trasmitía la posesión de las unidades a los concesionarios organizados, a través de un mecanismo de crédito similar al asumido por el Fideicomiso , de tal suerte que las tasas de interés que éste sufre, también la padecen los concesionarios y les repercute en su capacidad de pago y mantenimiento de las unidades.

   Un mecanismo para reducir el servicio de la deuda del Fideicomiso, fue el Programa Crediticio de Apoyo a los Estados y Municipios establecidos por la SHCP y por la Asociación de Banqueros de México. Esto no significaba la contratación de nuevos créditos.

   Según el artículo sexto de la iniciativa, la redocumentación  de la deuda del Fideicomiso sería garantizada con los ingreso de los concesionarios y la garantía solidaria del gobierno del estado, con las participaciones que en ingresos federales le correspondan. 

1999

Para el 4 de Junio de 1999, ya en la administración de Armando López Nogales, el pleno del Congreso recibió una nueva iniciativa del gobernador, solicitándole la expedición de un nuevo decreto que(deje) sin efecto el del 28 de junio de 1998 que, para cuestiones de registro e inscripción, ya resultaba extemporáneo de acuerdo a la normatividad de la SHCP.

La Tercera Comisión de Hacienda llevó el dictamen al pleno. En ella estaban- y aquí  tampoco podrá deslindarse ninguno de los tres partidos- los diputados Carlos Ernesto Navarro López, José Inés Palafox Núñez y Miguel Francisco López Castro.

En resumen, se solicitaba autorizar al Fideicomiso de Transporte Metropolitano del Estado de Sonora, a contratar un crédito con Banobras un crédito hasta por 140 millones de pesos.

  El fideicomiso cambiaba de nombre para efectos prácticos de mantenerlo como sujeto de crédito.

Los 140 millones de pesos eran para cubrir la deuda que los concesionarios mantenían  con arrendadoras y empresas de factoraje financiero, específicamente: Arrendadora Financiera Margen, Microfín, Dinámica Profact y Mercedes Benz Leasing.

  Se trataba de que los "paupérrimos" concesionarios tuvieran mayor solvencia financiera para cubrir la capitalización de intereses del periodo de gracia que en su caso se otorgara y, de existir un remanente, adquieran unidades nuevas.

También se pedía-vuelta a los mismo- la autorización para que el gobernador compareciera como deudor solidario y avalista de la operación de crédito correspondiente.

Para ello, el Ejecutivo Estatal afectaría-apoyado en la capacidad jurídica que tiene-las participaciones federales presentes y futuras que le correspondan a la entidad.

Como el Congreso no puede "dejar sin efecto" sus resoluciones( no existe esa figura, aclaraba el decreto)se hizo necesario abrogar el decreto número 44, del 28 de Junio de 1998, aprobando el que, con fecha 10 de Junio de 1999, se hace del conocimiento al Gobernador del Estado.

  Todo esto era-según rezaba él, hasta ese momento, último decreto-para "velar por la conservación de los derechos de los ciudadanos  y habitantes de la entidad y proveer cuantos medios estén a su alcance a su prosperidad general."

Por eso ahora-cuando menos ahora- debe claro entre los involucrados que SUBA son las siglas del proyecto de modernización de este servicio y, no como parecen entenderlo los cebados camioneros, un desfachatado imperativo del verbo subir para aumentar sin nada a cambio- el impune costo de la tarifa.



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Publicado por SILICIO para El Pregòn del dia el 8/28/2009 07:12:00 PM

concesionarios del transporte al ataque

MIGUEL ANGEL AVILES

                                                               avilesdivan@hotmail.com 
 
 

Los concesionarios del transporte urbano no dejan de quejarse del insuficiente apoyo financiero que reciben del gobierno; sin embargo, contrario a este tan recurrido pretexto que según ellos les impide cumplir con las obligaciones que les impone la ley y los compromisos adquiridos con las autoridades, en los últimos diez años han tenido acceso a créditos de por los menos 253 millones de pesos para mejorar y dignificar la prestación de este servicio.

Pero esto se convierte en un círculo perverso: Avalados por anteriores gobiernos, los concesionarios, cebados,  solicitan créditos millonarios que no pagan; el Estado les ayuda a cubrir esos pasivos y, vuelta a lo mismo, avala nuevos créditos que tampoco pagan.

  Y así hasta el infinito.

Este círculo también ha incluido al Congreso del Estado, quien a final de cuentas autoriza la solicitud de dichos créditos que , haciendo un recuento, a la fecha suman aproximadamente esos 253 millones de pesos..

   Durante ese tiempo nadie se acuerda de la renovación del parque vehicular y de la reparación del mismo; por eso el servicio del transporte urbano en Sonora y, particularmente en Hermosillo, es quizá el peor de todo el País.

   En los últimos años son al menos tres los decretos que han sido aprobados por las respectivas legislaturas, autorizando así la contratación de importantes créditos.

   Según se justificaba, todo ese dinero se aplicaría en: la compra de unidades para sustituir las existentes en Hermosillo; la modernización del transporte urbano y suburbano en diversas ciudades del Estado  y para cubrir las deudas de los concesionarios.

  El imperativo: buscar rentabilidad y eficiencia en la operación del servicio, lo que se traduciría-otra vez el mismo cuento- en satisfacción para el usuario.

  Para eso, precisamente para eso hubo generosos créditos y un aval o deudor solidario de por medio: el gobernador en turno.

 

  La Historia 

  El 20 de Febrero de 1989 y siendo gobernador del Estado el Ingeniero Rodolfo Félix Valdez, se publicó el decreto que autorizaba la constitución de un fideicomiso público con patrimonio autónomo que permitiría renovar las unidades del transporte urbano del Estado, así como la organización de los concesionarios para abatir sus costos de operación y  eficientar el servicio.

El fideicomitente sería el gobierno del Estado; el fiduciario el Banco Nacional de México. Y los fideicomisarios los concesionarios del transporte urbano "que manifiestan por escrito su conformidad y adhesión con los términos del fideicomiso que se constituya."

  El patrimonio del fideicomiso estaría constituido con una aportación inicial del Gobierno del Estado y podría incrementarse con aportaciones gubernamentales y de terceros.

  El Fideicomiso contaría con un comité técnico integrado por los secretarios estatales de Gobierno y Planeación, EL Tesorero estatal, el Director General de Transporte y representantes de los concesionarios.

   Los funcionarios de gobierno del gabinete estatal, en el orden anterior, fungirían como presidente, vicepresidente, tesorero, secretario de fideicomiso. Los concesionarios tendrían las vocalías.

1992

  El 29 de abril de ese año, mediante el oficio 463/92, el entonces Director General del Transporte, Bernardo Sánchez Ríos  solicitó al Gobernador  Beltrones Rivera, dar trámite ante el Congreso del Estado a la autorización para otorgar el aval al citado Fideicomiso, para operar un crédito con Banobras  por 25 mil millones de pesos.

  Esos recurso-se decía- estarían destinados a la compra de 200 unidades de transporte urbano para Hermosillo y a la reparación de 100 unidades del parque existe.

  Una rápida operación muestra que esos 25 mil millones  al tipo de cambio de ese año equivalen a poco mas de 8 millones de dólares, unos 80 millones de los actuales pesos.

  Según el desglose, el crédito con Banobras fue convertido a un plazo de 60 meses y tendría los siguientes destinos:

-8 mil trescientos millones en la compra de 100 unidades tipo microbús, con las que se sustituirían a las unidades tipo combi que entonces operaban.

-15 mil millones de pesos se destinarían a la compra de otras 100 unidades tipo camión, para sustituir el parque vehicular de Hermosillo.

  • Mil 700 millones de pesos para la restauración de 100 unidades.
  • Mil 500 millones de pesos-capital del fideicomiso- entre efectivo en caja  y documentos por cobrar-sería para pagar el costo total de este programa.

El 8 de Junio de 1992, Beltrones Rivera ,en su carácter de Gobernador de este Estado y su Secretario de Gobierno Roberto Sánchez Cerezo, previa anuncio del tesorero Alfonso Molina Ruibal, justifican la solicitud hecha por el fideicomiso y la remiten al Congreso.

Una semana mas tarde, El Congreso autoriza la contratación de deuda por 25 millones de pesos. Firma como presidente en turno de esa legislatura, un cercano colaborador de Beltrones Rivera: el entonces diputado Daniel Trelles Iruretagoyena. 

1995

El 28 de Junio de 1995, casi tres años después del anterior decreto, el Congreso del Estado aprobó otra iniciativa del Gobernador Beltrones, para redocumentar la deuda del fideicomiso autorizada anteriormente.

 La solicitud sería aprobada el mismo día que el gobernador la envió al Congreso.

Quienes la pusieron a consideración del pleno fueron los integrantes de la Tercera Comisión de Hacienda y la Consultiva de Transporte Estatal, unidas compuesta por miembros de los tres principales partidos, PRI, PAN y PRD: los diputados Héctor Larios Córdova. Sergio Cuellar Yescas, Julia Astrid Tapia Granillo, Victo Manuel Borbón Pablos, Raúl Romero Fontes  y Oscar Armando Acuña Bravo.

Se autorizo así  al Fideicomiso, la redocumentación de su deuda mediante "el mecanismo de amortización que mas convenga a sus intereses o mediante la celebración de convenios modificatorios de los créditos originales contratados, para realizar inversiones hasta por la cantidad de 33 millones 220 mil 283 nuevos pesos." 

  En este monto no se comprenden intereses, comisiones ni gastos, pudiendo solventar las obligaciones de pago en Udis.

  Al Ejecutivo Estatal por su parte, se le autorizaba para concurrir a la celebración de los contratos con el carácter de deudor solidario, y, en su caso, para que otorgue su aval en los títulos de créditos respectivos, lo que significaba que en caso de que los beneficiarios del crédito no pagaran en los términos obligados, el Ejecutivo del Estado pasaría a responsabilizarse y pagar en su momento esa deuda, en detrimento, claro, de las arcas de Sonora. A la fecha no hay constancia pública de lo ocurrido en estos acuerdos, ni muchos menos se sabe a ciencia cierta quien tuvo que bailar con la fea a la hora de cubrir la deuda.

  La iniciativa de decreto justificaba su solicitud, advirtiendo que dentro del plan de fortalecimiento de las finanzas públicas, se considera la redocumentación de la deuda pública de entidades y organismos estatales, como es el caso del Fideicomiso, con objeto de que puedan hacer frente a los efectos adversos del alza en las tasas de interés.

  En este apartado, la iniciativa alude al decreto número 148 del 12 de Julio de 1993, autorizado por el propio Congreso para la contratación de un crédito con Banobras, destinado ala modernización del transporte urbano y suburbano. Aquí también fungía como aval el Gobierno del Estado; sin embargo, a decir de la iniciativa, en su operación el Fideicomiso trasmitía la posesión de las unidades a los concesionarios organizados, a través de un mecanismo de crédito similar al asumido por el Fideicomiso , de tal suerte que las tasas de interés que éste sufre, también la padecen los concesionarios y les repercute en su capacidad de pago y mantenimiento de las unidades.

   Un mecanismo para reducir el servicio de la deuda del Fideicomiso, fue el Programa Crediticio de Apoyo a los Estados y Municipios establecidos por la SHCP y por la Asociación de Banqueros de México. Esto no significaba la contratación de nuevos créditos.

   Según el artículo sexto de la iniciativa, la redocumentación  de la deuda del Fideicomiso sería garantizada con los ingreso de los concesionarios y la garantía solidaria del gobierno del estado, con las participaciones que en ingresos federales le correspondan. 

1999

Para el 4 de Junio de 1999, ya en la administración de Armando López Nogales, el pleno del Congreso recibió una nueva iniciativa del gobernador, solicitándole la expedición de un nuevo decreto que(deje) sin efecto el del 28 de junio de 1998 que, para cuestiones de registro e inscripción, ya resultaba extemporáneo de acuerdo a la normatividad de la SHCP.

La Tercera Comisión de Hacienda llevó el dictamen al pleno. En ella estaban- y aquí  tampoco podrá deslindarse ninguno de los tres partidos- los diputados Carlos Ernesto Navarro López, José Inés Palafox Núñez y Miguel Francisco López Castro.

En resumen, se solicitaba autorizar al Fideicomiso de Transporte Metropolitano del Estado de Sonora, a contratar un crédito con Banobras un crédito hasta por 140 millones de pesos.

  El fideicomiso cambiaba de nombre para efectos prácticos de mantenerlo como sujeto de crédito.

Los 140 millones de pesos eran para cubrir la deuda que los concesionarios mantenían  con arrendadoras y empresas de factoraje financiero, específicamente: Arrendadora Financiera Margen, Microfín, Dinámica Profact y Mercedes Benz Leasing.

  Se trataba de que los "paupérrimos" concesionarios tuvieran mayor solvencia financiera para cubrir la capitalización de intereses del periodo de gracia que en su caso se otorgara y, de existir un remanente, adquieran unidades nuevas.

También se pedía-vuelta a los mismo- la autorización para que el gobernador compareciera como deudor solidario y avalista de la operación de crédito correspondiente.

Para ello, el Ejecutivo Estatal afectaría-apoyado en la capacidad jurídica que tiene-las participaciones federales presentes y futuras que le correspondan a la entidad.

Como el Congreso no puede "dejar sin efecto" sus resoluciones( no existe esa figura, aclaraba el decreto)se hizo necesario abrogar el decreto número 44, del 28 de Junio de 1998, aprobando el que, con fecha 10 de Junio de 1999, se hace del conocimiento al Gobernador del Estado.

  Todo esto era-según rezaba él, hasta ese momento, último decreto-para "velar por la conservación de los derechos de los ciudadanos  y habitantes de la entidad y proveer cuantos medios estén a su alcance a su prosperidad general."

Por eso ahora-cuando menos ahora- debe claro entre los involucrados que SUBA son las siglas del proyecto de modernización de este servicio y, no como parecen entenderlo los cebados camioneros, un desfachatado imperativo del verbo subir para aumentar sin nada a cambio- el impune costo de la tarifa.



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soy como el clavo, que aun viejo y oxidado, sigue siendo clavo

QUE AUMENTO NI QUE AUMENTO AL TRANSPORTE¡¡¡

texto escrito ante el ultimo aumento en las tarifas del transporte
 
MIGUEL ANGEL AVILÉS

                                                                 avilesdivan@hotmail.com 
 

En el asunto del transporte otra vez pasa lo de siempre: se amenaza con el aumento de la tarifa, el usuario se queja. La autoridad hace como que se mantiene firme en no aumentarla. Al final, la tarifa aumenta y el usuario se queja, sólo se queja.

Al menos esa ha sido la constante en los últimos diez años. Y de la aplicación estricta de la ley nadie se acuerda. Porque de aplicarse al dedillo, pocos, muy pocos camiones circularían por la ciudad.

  Por eso los concesionarios se han servido con la tarifa grande pues saben que nadie les exige nada a cambio.

  En los últimos diez años, en ocho ocasiones a sufrido aumento  la tarifa, pero escasas, sino es que nulas  han sido las mejoras al servicio.

  El truco es viejo y lo repiten ahora: se solicita un aumento mayor al planeado para lograr este último y sintiéndose "insatisfechos" no se sienten obligados a mejorar el servicio. Eso hicieron en el último aumento y les resultó: como sólo se les autorizaron los $4.00 de los $5.80 que pedían, argumentaron que les era insuficiente y por lo tanto no adquirieron ningún compromiso formal  para mejorar sus unidades.

  Así se entiende el porque hasta la fecha continúan los vidrios rotos, los asientos sueltos, las puertas como filosas guillotinas, la violación a los horarios, la permanencia de unidades viejas, los pisos sucios, los accidentes por negligencia, los choferes con antidoping con resultado positivo, el abandono de las rutas y los gorilas al volante..

   Basta hacer una retrospectiva  de los últimos años para percatarnos que de grano en grano llenan su buche los concesionarios, mientras que los que deberían de vigilar que nadie este por encima de la ley(en este caso del transporte) únicamente simulen su aplicación , pero al final de cuentas terminan por ceder ante la mínima presión de los concesionarios y dirigentes; de esta forma, uno impune y chantajista y otro intimidado o cómplice, tienen al usuario  haciéndole la parada a esos vertiginosos y destartalados carruajes: lo único que hasta ahora se ha podido ofrecer como servicio público de transporte.

   Pero eso sí: los aumentos no han cesado: en 1990 la tarifa era de $.50, en 1995 subió a $ 1.00, en 1996 aumento a $2.00, en 1998 llegó a $2 .50, en 1999 ya era de $ 3.00, en el 2000 se fijó en $3.50 y el 5 de Enero de 2002 se incremento a $4.00.

En todos los casos el guión es el mismo. En 1995 y recién nombrado Julio Manuel Casanova Kim como Director del Transporte, ya esperaban a este con una "nueva" petición: los señores concesionarios querian que la tarifa aumentara a, cuando menos, $1.20. Y ese monto, tal como ahora lo han hecho, lo anunciaron en sus camiones antes que se aprobara y se hiciera oficial.

Vino-tal como ahora- un simulado estira y afloja y al final de cuentas quedó en $1.00, es decir , el monto al que en realidad aspiraban los concesionarios. Estos, sin embargo, culparon a la devaluación  y a los altos intereses que le imponían sus acreedores y declararon-como buscaran hacerlo esta vez-y que la ganancia neta era muy reducida. Así las cosas, el exigirles calidad en el servicio era una ingratitud de los usuarios.

Otros concesionarios, mas radicales o mas cínicos – apoyaron a sus lideres insistieron en un mayor aumento, pero no a $2.00 pues reconocieron su temor de que la gente-como algún sector lo había advertido- llegara a quemar sus unidades. No obstante, llegaron a proponer que "mejor se establezca un programa de alza mínima a la cuota una o dos veces por año a que le suban de un golpe una fuerte cantidad."

Y si su propuesta no se formalizó, en los hechos así ocurría pues un año y medio después, el 18 de Junio de 1996 y ya con el ahora notario público, Rafael Gastelum Salazar como Director del Transporte en lugar de Casanova kin la tarifa aumento a $2.00.

  En esa ocasión de nuevo se hizo patente el poco respeto que los concesionarios y los operadores le tienen a la Dirección del Transporte y al Gobernador del Estado en turno como autoridades del ramo., pues sin que tampoco se hiciera oficial la nueva tarifa ellos ya la anunciaban junto al parabrisas de sus unidades, valentonados quizá por la fuerza que aparentemente  mostraban el grupo de camioneros en una marcha de 120 vehículos que, provenientes del sur de Sonora venian hacía Hermosillo exigiendo modificaciones a la ley del transporte(algo que se concedería años mas tarde) y si recurrían a esto, aseguraban "era porque los sacrificios ya son muchos y el gobierno continua cerrado" por lo que pedían hablar  con cualquier otro que no fuera el, en ese entonces Secretario de Gobierno Roberto Sánchez Cerezo,  hoy conocido entre algunos de sus nuevos correligionarios de izquierda como "El camarada Roberto".

   En aquella ocasión el Congreso del Estado salió al ruedo y, tal como lo demandaban los manifestantes prometió que pronto habría modificaciones a la ley, pero aún así los operadores siguieron haciendo de las suyas y no cumplieron sus promesas, a pesar de que  ya se había autorizado oficialmente la tarifa por el Consejo Consultivo Regional del Transporte tanto a los urbanos como a los que viajan a Bahía de Kino y a Ures. La autoridad, como siempre, anunció algunas advertencias: "Los choferes deberán portar uniforme, se optimizarán recorridos en las rutas y mejorarán las condiciones de las unidades las cuales deberán ser limpias." Los concesionarios, como siempre, ignoraron a la autoridad. 

    Todavía mas: en esta escena aparece el, en ese momento, Director del Transporte Rafael Gastelum  y remata frente a los medios diciendo que "no esperaba que le aplaudieran ni a él ni al Consejo Consultivo para para autorizar el incremento" y llega a calificar la medida "como un mal necesario".

    El Titular del organismo culminaba sus declaraciones con gran humor involuntario : " asumieron el compromiso y como ya me preguntaron como lo haremos cumplir, bueno pues vamos a hacer presencia, vamos a tratar de exhortarlos a que cumplan y estar con la ley en la mano."

    De nada sirvieron sus palabras. Mas allá de un operativo "sorpresa" que multó y suspendió a algunos choferes no paso otra cosa.. De los famosos compromisos y su incumplimiento la gente se encargo de denunciarlos en la radio: la mayoría de los camiones seguían sucios, la irresponsabilidad al volante continuaba exponiendo la seguridad de los usuarios, los horarios no se respetaban , los choferes reincidían en su peculiar comportamiento y la aplicación de la ley quedaba en el olvido.

    Pasó  una semana y llegó el 24 de Junio, el mero día de San Juan. Sabedor del descontento popular, El delegado de Transporte, Daniel Gocobachi exhortaba a no agredir a los camiones urbanos y evitar arrojar piedras ni agua como se estila. No lo obedecieron y como si se les quisiera pasar la factura por el aumento, el festejo fue mayor que otros años lo que trajo consigo que, en medio de detenidos, baldazos de agua, pedradas y bolas con orines, un buen número de camiones tuvieron que abandonar sus rutas, no sin antes presentarse varios conatos de broncas entre camiones y los alebrestados devotos de San Juan.

    En marzo de 1998 ya era el recientemente fallecido Marco Antonio Yanajara Mora quien estaba al frente del organismo y fue a él a quien le tocó anunciar la nueva tarifa de $2.50. Como lo hicieron los anteriores directores e igual como hoy lo hacen, también adujo aquello de un estudio previo para tomar esta decisión y concluyó con lo que venia a ser casi una bofetada para los usuarios: "Si se afectará la economía de la persona pero los transportistas no pueden quedarse rezagados en cuanto a los costos de la operación."

  "No es cuestión de que el aumento se lo merezcan o no, es cuestión de que para que pueda seguir existiendo el servicio de transporte urbano sea rentable cuando menos en sus gastos operativos(...)la exigencia a los trasnportistas para que mejoren la calidad del servicio es permanente, pero no esta condicionado al servicio."

  " Estamos haciendo el mejor esfuerzo para que se vea la mejora, hay servicio bueno y malo pero en las horas pico se altera el chofer"(sic).

     Como lo hicieron ayer, como lo hacen ahora los concesionarios jugaron con dos cartas y dispararon su solicitud de aumento a $ 4.37 . Al quedar en $2.50-como en realidad lo deseaban- se "inconformaron". Había así, buen pretexto para no cumplir. Yanajara Mora los secundo pero en sus declaraciones llevó su penitencia: "Se tuvieron en cuenta los costos de mantenimiento de las unidades en las que circulan cuyos modelos van de 1985 a 1987."

       Si esto era cierto, entonces la autoridad del transporte estaba obliga al menos desde aquella vez a suspender todas las unidades autorizadas  e incluso a cancelar las concesiones otorgadas ya que de acuerdo a los artículos 9,16, 41 y 58 de la ley que aún no se reformaba "los vehículos destinados al servicio público de transporte de pasaje(en todas sus modalidades)deberán observar una vida útil por un plazo de diez años contados a partir del modelo correspondiente a dichas unidades, el cual podrá prorrogarse a juicio de la Dirección General de Transporte, previa inspección y dictamen pericial de los vehículos."

       De esta forma, y tomando en cuenta que la declaración de Yanajara Mora fue hecha en 1998 y el modelo mas reciente era de 1987 se tendría que conocer la razón técnica que el organismo tuvo para prorrogar su vida útil por mas de diez años o en su caso saber porque no se cancelaron en su momento las concesiones a estas unidades que ya merecían salir de circulación.    

       Los líderes del ramo no se quedaban atrás en eso de La desvergüenza .Así, el 5 de mayo de 1999 y luego de aumentarse la tarifa sin previa autorización de $2.50 a $ 3.00 e incluso a $ 3.50, Catarino Sarabia Coronel, Dirigente de la Coordinadora Estatal del Transporte decía: "El Incremento a la tarifa se hizo para beneficiar a los concesionarios y mejorar su situación de vida ya que el costo actual del pasaje es incosteable. Y para hacerlo sin autorización alguna, dio sus razones: "es que ya estamos cansados de la mentiras del Gobierno del Estado."

       En apariencia hubo quienes se le opusieron. Ese era el caso de la llamada Alianza Estatal del Transporte y la Federación de Uniones de Autotransporte del Estado de Sonora por conducto de Victor Armenta y Medardo Chavez respectivamente quienes manifestaban su desacuerdo con el aumento no autorizado. Este último fue más allá y afirmó que la Dirección del Transporte tenía argumentos suficientes para iniciar procesos de cancelación en contra de los concesionarios.

        Los choferes, por su parte, poco habían puesto de su parte para ganarse ese aumento. En marzo de ese año, por ejemplo, se registraban 12 accidentes en los cuales ellos eran partícipes y en al menos 4 resultaban claramente responsables. El saldo era de varios daños, cuatro personas lesionadas y una muerta.

       En Abril la cosa empeoró ya que la cifra de accidentes en los cuales estaban involucrados ascendía a 15 y en 7 ellos eran los responsables. El recuento era de siete lesionados leves y dos fallecidos.

       Pero ni  Yanajara Mora, como Director del Transporte, ni el ahora simpatizante del PRD Miguel Angel Murillo como Secretario de Gobierno pudieron con la presión. El Gobernador del Estado Armando López Nogales apareció y en nombre del Consejo Consultivo oficializó el alza a $ 3.00. Además anunció el apoyo anunció el apoyo mediante un crédito de 130 millones a través de Banobras que,  a decir de su delegado Jorge Vidal estaría listo en dos semanas para disminuir sus pasivos, mejorar sus ingresos y eficientar los servicios a favor de los usuarios. Todavía les prometió más: que podrían acceder a ingresos extras por venta de publicidad en sus unidades, descuentos de los proveedores para los diferentes insumos  de las unidades y la posible construcción de una central de servicios.

   Victor Armenta no midió su cinismo y se mostró en desacuerdo con lo anterior al decir que el aumento no les alcanzaba para cumplir con las obligaciones con que contaban.

   El Director del Transporte cerraría con broche de oro este episodio:"la tarifa actual de $ 3.00 es justa y si alguien desea mejorar el servicio entonces deberá pagar al menos cinco pesos."

   "Nunca hubo el compromiso de los concesionarios para mejorar las condiciones de la unidad a cambio de ajustes de tarifa, eso no se de donde lo sacaron, jamás hubo ese compromiso de mejorar el servicio al ajustarse las tarifas, jamás lo hubo."

    Después llegaría a esa Dirección Roberto Rubial Astiazarán y aunque su encargo fue efímero, no quedó exento de las presiones y chantajes de los transportistas. El 2 de agosto de 2000 la historia se repetía y la tarifa subió a $ 3.50 contra los $ 5.00 que al principio-con eterna estrategia- buscaban.

    El aumento, dijo el hoy Secretario de gobierno Ruiabl Astiazarán, se tomaba en base a elementos objetivos a través de tres estudios que realizaron y que se referían a los datos de la propia dirección, los que presentaron los transportistas para justificar el aumento y los que realizó una empresa externa contratada por la dependencia.

    Aún así, Catarino Sarabia no se llenaba y pedía más: "el aumento autorizado es insuficiente lo que provocará que el transporte no salga del lastre en que se encuentra pues eso sólo alcanzará para pagar el diesel y no para mejorar las unidades."

    El  "clarividente" acertó y, en efecto, el transporte hasta la fecha no sale del lastre, a pesar de que Rubial Astiazarán afirmó en aquel entonces "que estaban obligados a mejorar en un término de 90 días para que el 100% de la unidades cumplan con calificación arriba de 80 puntos en las revisiones que se realicen."

    Esta "presión" provocó que los camioneros amenazaran con parar sus unidades al considerar como injusta la medida y como una provocación de la Dirección.

    El líder de la Unión de Usuarios, Francisco Bracamontes también le entró  al ruedo y terció: "el alza en la tarifa de camiones al menos guarda cierto equilibrio en el poder adquisitivo de los trabajadores."

    Este organismo, junto con el Frente Amplio de Organizaciones Sociales(FAOS) haría llegar una iniciativa a la Secretaria de Gobierno para la creación de un consejo ciudadano del transporte, aunque esta ya había sido conformada meses antes por el propio organismo, sin lograr hasta ahora que los camioneros entren en cintura.

   Así  llegó el 5 de Enero de 2002 y el usuario se desayuno con una mala nueva: a partir de esa mañana la tarifa costaría $4.00. Para entonces la Dirección  estaba en manos de Horacio Valenzuela y para no desentonar con sus antecesores también le entró a la demagogia y desde Ciudad obregón se comprometió: "a meter en cintura a los camioneros", mientras que en Guaymas se anunciaba como gran cosa, la instalación del primer indicador de parada para camiones.

    El dirigente de la Alianza de Concesionarios Independientes remataría la burla sumándose al  viejo discurso: "Con este incremento estamos a dos pesos debajo de los que habíamos solicitado, tendremos que buscar otras formas de subsidio." Y, sin rubor alguno propuso lo que para él era la solución: "un peso pondría el gobierno y el otro los concesionarios (…) sería un apoyo entre todos para que se mejore el servicio."

     Las barbaridades no pararon ahí: Pancho Búrquez, en su carácter de edil  también quiso opinar y, experto en sandeces,   no se midió: "Un estrategia sería contar con dos precios distintos, de cuatro pesos o mas para las unidades con menos de cinco años de antigüedad e inferior para los que estén en mal estado."

      Los partidos políticos también se pronunciaron. Todos reprobaron la medida. Algunos insistieron en municipalizar el servicio. Como siempre. Como ahora. Hasta que llegue la próxima tarifa: Como siempre. Como ahora.



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miércoles, 26 de agosto de 2009

EL COMPA MARIO PURO CUENTO

EL COMPA MARIO….

Cuento                                                               Cervando Flores Castelo 

Mario era fue en sus tiempos de la prepa el mas destacado   prospecto  de la camada de activistas de su generación, con una agudeza y precisión en sus participaciones que hacían prometer a un gran  futuro líder de la izquierda….   

Fue como casi todos los activistas de la Izquierda medianamente  brillante académicamente hablando. Precisamente en esos tiempos de finalizar la preparatoria fue cuando la vida le cobro la primera mala jugada al destrozarle el corazón la ruptura con su noviecita burguesa  

Pero el tiempo que todo lo cura le brindo en le futuro opciones que curaron las heridas y hasta le generaron unas pocas mas de mayor cuantía…  

Empezó la carrera en la capital tocándole una coyuntura que potenció sus dotes de líder a tal grado que los jefes grandes lo consideraron para tareas políticas de mayor envergadura y se le propuso sacrificar su carrera universitaria y trasladarse a un centro fabril junto con otros cuadros, siendo esa la prioridad de la organización y lo que la revolución ocupaba: Desarrollar trabajo en los sectores estratégicos de la industria. 

Poco antes Mario había sido muy duro con Sergio y lo acuso duramente con los jefes porque no pudo ser admitido en una mina donde era prioritario introducir cuadros para organizar  a los obreros 

El traslado de Mario genero grandes expectativas entre la organización ya que junto con Arturo y  otros mas se reforzaba la penetración en el cordón minero que ya había dado muestras de combatividad. 

Mientras tanto Sergio y otros que esos si "dejaron la escuela" por completo para dedicarse a la lucha sindical poco a poco iban echando raíces en la otra mina desde un año ante que Mario iniciara sus pininos  como cuadro sindical. 

Mario llego, aguanto por un tiempo el frió, los turnos y la soledad de los colectivos, todo pintaba bien para el futuro de la lucha y de el como cuadro sindical, pero ¡Oh sorpresa¡ y desilusión las presiones de Papi y Mami no se hicieron esperar , resultó que ni Mario ni era hecho de acero ni era tan fuerte su convicción  revolucionaria ni su carácter y de pronto un terror entro dentro de su cuerpo y en una súbita decisión Mario dejo tirada la chamba y sus románticas convicciones revolucionarias y se dijo a si mismo : ¡A la chingada los obreros y la pinchi revolución¡… 

Tomo el primer tren a al capital y de inmediato se propuso terminar la carrera y posteriormente de recibirse Mario se dedico a Chambear y hacer lana mucha lana. 

Hoy Mario es un prospero empresario y como hobby escribe sus columnas con un zahiriente y mordaz estilo que ya goza de buena fama en el "underground" de la red por supuesto desde la comodidad que brinda el Internet y la PC de su oficina refrigerada mientras cuenta la morralla del día destrozando sin ningún pudor reputaciones ajenas desde el nicho sagrado de su pureza celestial...

                                      FIN 


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CANCION ANTIAUTORITARIA PARA LA GRAN AMIGA

Este poema está incluido en el nuevo libro de Nazario Soto titulado Textos de Combate, si quieres recibirlo completamente gratis, màndanos un correo a la dirección de abajo. Porque reivindicamos la gratuidad de las mejoras cosas en este sistema monetarista y antihumano.
 
CANCIÓN ANTIAUTORITARIA PARA LA GRAN AMIGA
POR Nazario Soto
 
La mujer
               ebria
                        completamente ida
                                                      con los ojos en blanco
                                                                                          apuntando hacia
                                                                                          su espeluznante
                                                                                           interior
es traspasada
                      por un haz de polvo geométrico
                                                                mientras
                      descansa la borrachera
sobre las piernas
de perfección sobrehumana
de su callada compañera,
                                       cuyo pubis
                                                         resplandece
                                                                           entre el vientre abultado
                                                                            por los excesos
                                                                            cuando la noche  expira agotada.
 
Un libro se desploma inevitablemente
                                                     si comprende
                                                                         que es demasiado pesado
para emprender el vuelo.
 
El hombre
contempla satisfecho
la destrucción del universo,
solo es un terco niño
cuyo enorme berrinche
lo obliga a detestarlo todo
buscando la pronta aniquilación
de toda la materia.
 
Los tipos de uniforme
                               solo saben obedecer órdenes
así ha sido
por la esclavitud de siglos y milenios
Ahora
sus rostros lucen emputecidos de vergüenza
al no saber
a quien asesinar.
La inmensidad
                      es ese baldío
                                         que azota sus narices.
Su conciencia prehistórica
no alcanza a comprender
que el afán por la muerte
                                   es inútil,
que el sagrado gen de la rebeldía
siempre propagará el desorden
en toda sociedad hostil a la ternura,
que los seres humanos
                                 estamos condenados
                                                                  a sobrevivir
como  parientes de la única familia
                                                                  en esta isla cósmica.
Los lujos de sus amos
                                no podrán durar
y el control servil de vuestras mentes
pronto será anulado
                            por el flamazo amoroso de la especie.
 
Mujer
 
Ponte de pie y pelea
 
Combate
 
contra los que te han convertido
 
en objeto entontecido
 
en juguete inerme
 
en sangriento deshecho.
 
Maga
            
            Maestra
                         
                             Amiga
                                  
                                        Libéranos
                                                     
                                                       Emancípanos
                          
                            con el magma luminoso de tu inteligencia.  
 
 
¿Qué es un  verdadero poeta  en medio de la masa mediocre de fantoches que ganan premios adornando palabritas para agradar los oídos de los poderosos?
Un poeta es aquel que cultiva su mente y su espíritu durante largos años,  en libertad , sin becas, sin mecenazgos vergonzosos, en el anonimato creador,  para luego socializar su experiencia individual, comunicar, a través del arma intimista del poema, su estupor frente a una sociedad deshumanizada y presta a convertirse en simples circuitos de funesta relojería para producir , para enajenar. Porque un poeta siempre combate contra aquello que lo quiere obligar a someterse. Esto es el maestro Nazario Soto, un creador revolucionario, un poeta verdadero, cuyos textos-plenos de una ardiente energía destructora-nos urgen a la acción inmediata contra un Estado totalitario, asesino y en inevitable decadencia.
Juan Carlos Castrillòn 
CONTACTO:ladecenatragica@yahoo.com.mx           

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DR AMLOSTEIN



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HUEY NEWTON FUNDADOR DE LOS PANTERAS NEGRAS

En memoria de Huey Newton fundador del Partido Pantera Negra
"A Huey, por los primeros años"


Juan Pablo Carrillo Ramos

Rebelión

 Hace 20 años un hombre negro era asesinado, su sangre regada por las calles de Oakland no resultaba novedad para los miembros de la comunidad. Se había hecho tan usual los ajustes de cuentas, la venganza por drogas, la violencia entre hermanos. ¿Pero que había detrás de esa bala que acabo con su vida? ¿Cuál era su trágico significado? No era simplemente un muerto más, era la simbolización de la derrota de los sueños. Esos mismos que se atragantaron en las porfías de la historia controlada por los poderosos. Ellos se sobaban las manos, al fin lo habían conseguido, no sólo acabar con la revolución, sino que también con su mito, y la encarnación de este. Aquel hombre se llamaba Huey Newton.

El mismo que fue declarado un "peligro a la seguridad nacional de EEUU", el mismo que fundó uno de los más importantes grupos revolucionarios de la oleada que azotó al mundo en los años 60, el Partido Pantera Negra. Heredero del pensamiento de Malcolm X, el partido se transformó en una organización que fue capaz de hacer una política creativa, no ya desde los principios no violentos defendidos por Martin Luther King Jr., sino que desde la perspectiva de la autodefensa como derecho legítimo de una comunidad para resguardar su seguridad y garantizar su pleno desarrollo como hombres y mujeres libres. Las panteras entendían que la no violencia había muerto con el Dr. King. No había nada que esperar de la sociedad racista norteamericana. La realidad era muy cruda como para no verla, los abusos, la represión, la violencia policial por el sólo hecho de ser negros, la respuesta ya no podía ser más la sumisión.

Sorprendente las panteras se constituyeron como un grupo armado ¡dentro de la legalidad! Utilizando ese "sagrado" derecho constitucional a portar armas (propio de la enferma sociedad norteamericana), enfrentaron a los policías que una y otra vez asechaban las comunidades. Con las panteras, el deleite de golpear negros sólo por el hecho de serlo no sería el mismo, desde entonces un policía lo pensaría dos veces, sino su vida estaría en riesgo. Así la primera intervención pública del grupo fue para proteger a un hermano de una brutal paliza. De repente los policías agresores, atónitos observaban como se acercaban unos muchachos, vestidos en cuero, una boina, y un ¡fusil en los brazos!, preguntaron atemorizados "¿Esas armas están cargadas?" ante lo cual Huey respondió "¡Eso no te importa cerdo racista!". La dignidad desde entonces jamás volvería a ser pisoteada tan fácil, eran las panteras que entraban en la escena de la historia.

Pero no sólo fueron un grupo de autodefensa, buscaron mucho más allá. Plantearon la opresión de los negros en relación con el sistema capitalista, como resultado de este, el racismo no podía ser un fenómeno aislado, tenía que ser comprendido desde el comienzo por la transformación del hombre en mercancía, en paria, en su negación de tal. Por ello miraron hacia el marxismo, hacia las revoluciones que estaban en curso, muy en particular cubana, que había logrado lo tan anhelado por los negros, rebelarse. Las panteras pudieron ver finalmente a los negros como lo que son, un caso particular de colonialismo, fueron pues un grupo político revolucionario del tercer mundo, incrustado en la realidad del primero. Nutriéndose de Fanon y Mao, sin ser calco y copia, sino expresión concreta y real de la situación que les toco vivir. ¿Cómo explicar sino el concepto de black power? Las panteras fueron las madres intelectuales de aquel, entendiéndolo como la autogestión y el autogobierno de la comunidad. Y no sólo eso, fueron capaces de llevarlo a la práctica. El ejemplo más patento de ello, los desayunos infantiles, que mucho esfuerzo y sacrificio significaron a sus militantes, los cuales muchas veces tenían que dejar de desayunar por favorecer a un niño pobre. La calidad moral de una pantera se transformaba en algo admirable, el hombre nuevo se podía aunque fuese un poquito, verse caminar por la calles de los ghettos norteamericanos.

No obstante el enemigo era gigante, nada menos que ¡el imperio más grande de la historia!, que vio en las panteras una amenaza que tenía que ser abortada cuanto antes. Para ello el FBI desarrolló un especial plan de inteligencia, COINTELPRO (que también fue usado contra independentistas puertorriqueños), que tuvo por objeto acabar con las panteras, y no sólo eso, sino que también enfermar de crisis terminal las comunidades negras, el caldo de cultivo de nuevos rebeldes no se podía permitir. Para lo primero se usaron técnicas de represión, montajes judiciales, presos políticos que se hacían pasar por "comunes", y sobretodo la división del partido en base a la infiltración, y al agitamiento interno usando informaciones falsas, que terminarían por quebrar a las panteras en mil pedazos. Lo segundo consistió en el internamiento del negocio del narcotráfico a escala gigantesca en las comunidades negras, era necesario disciplinarlas al costo que fuera, y si implicaba la muerte en vida de ellas no importaba pues eso no iba en contra de la "seguridad nacional" sino que al contrario, la protegía.

La vida de Huey, fue pues la historia de las panteras y de sus hermanos negros de las comunidades. De rebelde y organizador, de haber pasado por las cárceles del imperio,y deleitar el sabor de la libertad, pasó (luego de su exilio en Cuba) a ser uno más del ghetto, pero aquel ya no era el mismo, ya no habían desayunos infantiles, ya no había autodefensa. El black power se veía lejano o lo que es peor, se había olvidado. Los gángsters, los dealers, y la droga se apoderaron de las comunidades, las mismas que en Oakland habían visto nacer la esperanza de las panteras, vieron caer al hombre que otrora se había convertido en su encarnación más genuina. Todo por un poco de crack que había robado. Una vez muerto no tuvo más consuelo que una rosa con el mensaje "A Huey, por los primeros años".

Fuente original: http://pensar-rebelde.blogspot.com/2009/08/huey-por-los-
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soy como el clavo, que aun viejo y oxidado, sigue siendo clavo