martes, 25 de marzo de 2008

LA REVOLUCION A CARGO DEL ERARIO


 El secretario de Formación Política del CEN del PRD, Fernando Belaunzarán, comparó el proceso interno del PRD con la elección presidencial del 2006 y a López Obrador con el ex Presidente Vicente Fox por su intromisión inequitativa en el proceso.

Lo acusa de pretender apoderarse ahora del PRD para emprender "la revolución a cargo del erario" y para ello necesita la absoluta subordinación política y financiera del partido, advierte en un escrito difundido hoy.

"Mismos ingredientes, mismo resultado: el presidente Fox intervino, igual que el presidente legítimo; la guerra sucia que calificó como "peligro para México" a López Obrador no es de mayor calado que la que acusa de "traidor" y "colaboracionista" a Jesús Ortega", advirtió.

Dijo que así como Fox vinculó a López Obrador con Hugo Chávez, en la contienda interna del PRD el tabasqueño vinculó a Ortega con Felipe Calderón y en ambos casos "se ejercieron ingentes presiones contra el órgano electoral que poco puede hacer frente a los poderes institucionales que actúan de manera facciosa y los fácticos que desdeñan la legalidad".

Belaunzarán dijo que "hasta la difusión cínica de propaganda ilegal elaborada por terceros (CCE y AMLO respectivamente) fueron una constante de los dos procesos. Por eso nadie debe sorprenderse de la polarización, la incertidumbre y el espectro de la ruptura que hoy ronda al partido, ni tampoco que ahora retumbe dentro de sus muros la consigna de voto por voto y casilla por casilla".

Belaunzarán cuestionó además al líder de su partido, Leonel Cota Montaño por haberse ausentado del partido luego de haber dado a conocer los conteos rápidos que motivaron la pugna posterior y de haber suspendido abruptamente la publicación en Internet del programa de resultados preliminares.

Así, dijo que "el poder real, el principal liderazgo del PRD (Andrés Manuel López Obrador), al haber intervenido en la contienda, incluso violentando la norma, no es hoy factor de unidad, pero tampoco tiene ganas de serlo. Por el contrario, ha sido el más parcial de los actores, el que tras bambalinas ha manejado los hilos de una cruzada de exterminio contra los que han osado sostener públicamente una estrategia diferente a la que trata de imponer".

"Lo hace a su estilo, promoviendo con grupos atrasados y personajes incondicionales de algunos medios de comunicación el linchamiento moral y la ingesta insaciable de reputaciones de sus adversarios, tratando, en todo momento, de no ensuciarse las manos".

"Todo indica que Andrés Manuel López Obrador ya decidió que es preferible -para él, por supuesto- la ruptura a renunciar al control del PRD. Quizás piense que con la tan esperada reforma energética tendrá la oportunidad de tomar El Palacio de Invierno y, por lo mismo, que le estorban "las medias tintas" y necesita de la absoluta subordinación política y financiera del partido -la revolución a cargo del erario".

cgb/grg


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Fernando V. Ochoa
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ser como el clavo, que aun oxidado, sigue siendo clavo.

LODAZAL

Germán Martínez Cázares

Tardaron en caer mucho menos que un cojo. De inmediato supimos de qué están hechos los perredistas. Dicen querer una revolución democrática para México, cuando son incapaces de organizar una pequeña lista confiable con los nombres y apellidos de sus militantes. Gritan que quieren una "democracia ya y una patria para todos", cuando reproducen las peores prácticas de fraude electoral y se excluyen entre ellos. Organizan un gobierno legítimo para la nación y ni siquiera se gobiernan a sí mismos.

No son consecuentes entre lo que exigen afuera y lo que hacen adentro. Son los mismos que ayer culparon de un gran fraude electoral a todas las instituciones de la República, los que hoy se pretenden erigir en adalides de la moral pública, y acusarse de "ganar por ganar haciendo uso de cualquier tropelía" (La Jornada, 23 de marzo de 2008).

Decía Ortega y Gasset que la moral es una cualidad matemática, en la que debe haber exactitud entre los valores y las acciones de cada individuo. Al invocar a la ética para enjuiciar los actos políticos debe haber esa exactitud entre la exigencia pública y el compromiso personal a futuro. Muchos militantes y dirigentes del Partido de la Revolución Democrática tienen dos varas: una, muy justiciera y digna para medir a sus adversarios, y otra, blanda y elástica para medirse entre ellos.

¿Estoy exagerando? Claro que no. ¿Es ético acusar al Instituto Federal Electoral de manipular el padrón electoral en la elección pasada y utilizar precisamente la credencial para votar que expide el IFE en su propia elección? ¿Es congruente culpar al IFE de alterar el padrón en la elección federal pasada y al mismo tiempo rasurar a sus militantes, como le ocurrió a doña María de Lourdes Casarreal (La Jornada, 17 de marzo de 2008)? ¿Con qué cara criticaron al Programa de Resultados Electorales Preliminares del IFE, el PREP, que no dio vencedor a López Obrador, cuando ellos mismos deciden, como Manuel Bartlett hizo en 1988, "bajar" el suyo? ¿Con qué autoridad dicen que se les cometió fraude electoral, cuando ellos, concretamente Dolores Padierna, exigen que no se permita incluir en las actas "las casillas no instaladas, robadas, inexistentes, ni las llamadas zapato, sea de quien fuere, venga de donde venga (La Jornada, 18 de marzo de 2008)? ¿También de eso van a culpar a Luis Carlos Ugalde?

Ayer acusaron a Vicente Fox de emplear electoralmente al Estado. Hoy uno de ellos en el Distrito Federal acusó al gobierno perredista porque "se vaciaron los padrones de los programas de desarrollo social del gobierno capitalino para llevarlos a votar chantajeando a los derechohabientes" (La Jornada, 21 de marzo de 2008). ¿Algo más para la izquierda que reclaman ética del gobierno? ¿De eso también van a incriminar al presidente Felipe Calderón?

Los perredistas se asumen seguidores de Copérnico. Creen que todo gira alrededor de los rayos de su sol. De su propio sol, de sus normas, de sus tribunales, de su razón, de su ética. Cuando juzgan a sus adversarios creen que ellos son el centro del universo. Pero bastó una simple elección para que mostraran el cobre, que aunque brilla no es sol.

***

En medio de todo su lodazal (Cárdenas dixit), el PRD seguirá pidiendo que se abran las casillas y se cuenten todos los votos de la elección presidencial pasada. De risa, ¿no?

Presidente nacional del PAN


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Fernando V. Ochoa
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CUANTO VALE EL TESORO


 

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EL PETROLEO, SU POTENCIAL

TOMADO DEL UNIVERSAL EN LINEA


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La batalla por el PRD

 
JAVIER CORRAL JURADO

He sostenido que en México, de entre los tres principales partidos en el Congreso, sólo dos responden a eso que se constituye a partir de principios, plataformas, objetivos, valores y reglas. Que nacieron a la política acogidos por el deseo de cambio y transformación social, y no sólo bajo el impulso del poder por el poder. Lo pienso en primerísimo lugar del PAN, pero también de la genérica izquierda, en sus distintas etapas, como PCM, PMT, PSUM, o como PRD hoy.

Por ello mismo fueron capaces de sobrevivir tanto tiempo al PRI y luego remontarlo. Ninguna oposición en América Latina, ya fuera de izquierda, de derecha o de centro, fue condenada tanto tiempo a serlo como la mexicana. Pero el PRI, su padre el PRM y su abuelo el PNR, ayer maquinarias de poder basadas en la defraudación electoral y hoy simple empresa negociadora de intereses particulares, tuvo ese mérito indiscutible por ocho décadas.

De ahí que resulte penoso que en no pocas ocasiones los adversarios al PRI de siempre —que ya no por siempre—, que lo resistieron y lo combatieron con dignidad en el autoritarismo y en la derrota, se le asemejen.

He criticado cuando me parece que el PAN pierde figura y esencia de sus postulados frente a sus adversarios, que termina asemejándose a ellos. Y he de decir ahora que la izquierda perredista, que algún día quiso estar unida, rememora por estos días clásicas lecciones de desaseo electoral, de corporativismo y clientelismo de las mejoras épocas del PRI-gobierno.

Quien desde dentro tiene esa vergüenza, ofrece un duro diagnóstico y pide anular el proceso es el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas: "El partido, sucio y lastrado como se encuentra hoy por las violaciones a sus reglas internas y los vicios en las conductas de muchos de sus dirigentes y militantes, pierde su condición de instrumento de lucha por la soberanía de la nación y por la democracia". Ya antes, Pablo Gómez había advertido que "si el PRD no cambia, será otro PRI; el relevo del dirigente es una posibilidad para que el partido recupere la salud o continúe con los vicios".

Y por supuesto que es muy lamentable que esto le suceda a la principal oposición en México. Lo digo asomándome, más que desde la ventana adversaria, siempre recordando que los partidos son entidades de interés público, desde una sincera preocupación por el sistema de equilibrios y contrapesos de toda democracia.

Por ello, di puntual seguimiento al proceso. Todos los días se iba confirmando el escenario del desencuentro y la confrontación, hasta que Alejandro Encinas, candidato de Izquierda Unida, definió bien lo que se vive: más que una contienda democrática, una guerra civil. Se salió de los cauces la tradicional lucha de grupos o corrientes, ese reflejo complejo pero interesante de la pluralidad que habita en la izquierda. Estuvo atizado por el veneno más peligroso que se le puede inyectar a una organización diversa desde el liderazgo de mayor influencia: la intolerancia con que mira al país Andrés Manuel López Obrador. La manera en que dividió la contienda entre buenos y malos, patriotas y traidores, izquierdistas de verdad y agentes de la derecha. El dogmatismo que acompaña a sus posturas invadió el ambiente y volvió a blandir la espada amenazante de desprestigiar ante el pueblo a todo aquel que no secunde sus posiciones, por más contradictorias que resulten a la luz de sus propias palabras y compromisos anteriores.

Por ejemplo, insertó en la contienda interna el tema del petróleo para oponerse a una iniciativa que todavía ni existe, pero ello le permitió catalogar a quienes lo siguen a ciegas como nacionalistas y a los que no como desnacionalizados, siendo que fue él el único candidato a la Presidencia que en 2006 ofreció abrir la inversión privada en el sector energético, como se asienta en su proyecto de nación.

La intolerancia con que López Obrador se ha venido comportando frente a una corriente de su propio partido es la escalada mayor del maniqueísmo que hoy los tiene en un encarnizado enfrentamiento. Su desprecio por Nueva Izquierda que encabeza Jesús Ortega. Llamó "paleros" a los legisladores del PRD que votaron la reforma electoral, y a la presidenta de la Cámara de Diputados, Ruth Zavaleta, que recibió en su oficina de San Lázaro al secretario de Gobernación, le dijo que se había dejado agarrar la pierna. No sólo se había rebajado, como le respondió Zavaleta, a un buscapleitos de taberna; también decidió reducir su papel de autoproclamado presidente legítimo, pues terminó como coordinador, propagandista y mitinero de Alejandro Encinas. Ahí está, uno de los gérmenes de esta crisis perredista. Ojalá que por el bien de México la resuelvan bien.

Profesor de la FCPyS la UNAM


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Fernando V. Ochoa
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OBJECIONES DE LA MEMORIA el mito del efecto popote y el tesoro hundido

MARTI BATRES GUADARRAMA
 
 

Francisco Rojas, ex director de Pemex y hoy presidente de la Fundación Colosio del PRI, fue entrevistado la semana pasada en un programa de televisión por conductores que se caracterizan por no dejar expresarse al invitado. No obstante, Rojas Gutiérrez dejó sin habla a Pablo Hiriart y a Jaime Sánchez Susarrey, quienes carecieron de argumentos para refutar las explicaciones técnicas de por qué Pemex debe seguir siendo una empresa del Estado y no requiere privatizarse, asociarse o establecer "alianzas estratégicas" con trasnacionales.

En dicha emisión, vale subrayar, Francisco Rojas aclaró que no hay indicio técnico alguno de que exista un efecto popote mediante el cual se sustraiga crudo mexicano desde el otro lado de la frontera. Hacerlo implicaría perforaciones en diagonal u horizontales, a miles de metros de profundidad, lo cual es casi imposible. Además, reiteró, no hay tales indicios.

También demostró que es falso que la tecnología extranjera para extraer crudo en aguas profundas no esté a la venta y, en consecuencia, que mienten quienes ven como indispensable asociarse con aquellas empresas. Pero sobre todo calificó de ilógico y extravagante pretender succionar el crudo de aguas profundas, en yacimientos con reservas no probadas, cuando existe dicho energético en tierra y aguas someras. Lo que han hecho otros países, explicó, es ir por pasos: primero las reservas terrestres, de los litorales, de aguas someras y después las del "tesoro". Hacer esto último ahora, sólo llevaría a un desperdicio de recursos para forzar la inversión extranjera en dicho rubro.

Finalmente Rojas aclaró que es falso que Pemex no tenga dinero. Subrayó que con la reciente reforma fiscal en torno a la paraestatal, ésta podrá ahorrar recursos que ya no entregará al fisco. Adicionalmente, con el alza en los precios —que pasaron de 12 dólares el barril hace 10 años, a más de 80 en nuestros días— habrá excedentes que deben aprovecharse para la reinversión tecnológica e industrial en Pemex.

O sea: es mentira el efecto popote; sí está a la venta la tecnología para sacar crudo en aguas profundas; hacerlo ahora no es urgente porque hay petróleo en tierra, litorales y aguas someras; Pemex tiene recursos para reinvertirlos en su propio desarrollo.

Son dichos de un técnico que dirigió la empresa. Los conductores del citado programa —agresivos impulsores de la privatización energética— sólo pudieron callar. El movimiento que inició con la denuncia de Andrés Manuel López Obrador en el sentido de que se busca privatizar el petróleo, va para adelante. Está atrayendo a las más disímbolas fuerzas políticas del país, especialmente a quienes conocen a fondo la problemática de nuestros energéticos.


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mexicanos de tercera y cuarta generacion en usa


Los Ángeles, 24 mar (EFE).- La segunda, tercera y cuarta generación de mexicoamericanos hablan inglés y prefieren la música americana, aunque muchos no terminan la universidad y continúan viviendo en vecindarios mayoritariamente hispanos, señala una investigación.

El informe "Generaciones de Exclusión: Mexicoamericanos, Asimilación y Raza", de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA, en inglés), se presenta como "el más comprensivo reporte sociológico jamás producido sobre la integración de los méxicoamericanos".

"El estudio presenta algunos datos favorables aunque la mayoría de ellos son perturbadores", aseguró hoy a Efe el sociólogo Edward Telles, profesor de UCLA y coautor de la investigación.

"Lingüísticamente los méxicoamericanos se están asimilando dentro del entorno muy bien, y para la segunda generación casi todos los mexicanos logran un manejo efectivo del inglés", señaló el investigador.

No obstante, la educación de la segunda generación de méxicoamericanos mejora sustancialmente con respecto a la primera, pero el nivel educativo de la tercera y cuarta generación no avanza con respecto a la segunda y en algunos casos quedó por debajo.

"Sin embargo -anotó Vilma Ortiz profesora asociada de UCLA y coautora del estudio- las barreras institucionales, la discriminación persistente, las políticas de castigo sobre la inmigración y una permanencia en la mano de obra mexicana barata en los estados del suroeste, han hecho la inmigración más difícil para los mexicoamericanos" Según señaló Leticia Márquez, de UCLA en un análisis de la investigación, el trabajo es una actualización del libro "La Gente Mexicoamericana" escrito en 1970, que fue el primer estudio a fondo de los mexicanos en Estados Unidos y que se convirtió en un punto de referencia para investigaciones posteriores.

"Generaciones de Exclusión", que abarca un período de cerca de 40 años, concluye que -a diferencia de los inmigrantes europeos en el país- los mexicoamericanos no se han integrado completa y totalmente en los EE.UU. para la tercera y cuarta generación.

La investigación entrevistó a cerca de 700 de las personas que participaron en el estudio de 1970 y alrededor de 800 de sus hijos, la mayoría, ciudadanos estadounidenses.

Los méxicoamericanos obtuvieron mejores niveles educativos cuando conocieron profesionales en su infancia, cuando sus padres tuvieron mejor educación y participaron más en las actividades escolares y de las iglesias, encontró la investigación.

Proporcionalmente a la educación, el nivel económico de la segunda generación mejoró con respecto a la primera aunque se estancó en las generaciones tercera y cuarta. Los ingresos, el nivel laboral y la propiedad de vivienda , "fueron alarmantemente bajos en las últimas generaciones", escribió Márquez.

La principal razón encontrada por la estudio para los bajos niveles de ingreso fue el reducido nivel de escolaridad. Quienes estudiaron en colegios católicos presentaron mucha mejor educación que quienes lo hicieron en colegios públicos.

Mientras la segunda generación habla fluido inglés, el nivel de español fue descendiendo en la tercera y cuarta generaciones de forma gradual, encontrándose que el 36 por ciento de la cuarta generación habla español de manera fluida.

Mientras que en la primera generación cerca del 90 por ciento de méxicoamericanos era católico, en la cuarta generación sólo el 58 por ciento se declaró católico.

La mayoría de los méxicoamericanos se identifican como "Mexicanos" o "Mexicoamericanos" aún en la cuarta generación. Sólo cerca del 10 por ciento se identifica como "Estadounidense" ("American", en inglés). Además, consideran que el factor étnico es muy importante y muchos dijeron que quieren transmitirlo a sus hijos.

Los mexicoamericanos adultos de la tercera y cuarta generación vivieron en vecindarios más segregados que cuando eran jóvenes. Esto se debe al alto número de latinos e inmigrantes que se mudaron en esos vecindarios, encontró el estudio.

La tercera y cuarta generación de los Mexicoamericanos respaldan políticas de inmigración menos restrictivas que la mayoría de la población y apoyan en general en la educación bilingüe y la "acción afirmativa".

Telles y Ortiz resaltan en su investigación que la segunda generación de méxicoamericanos que nacieron en los EE.UU. o vinieron siendo niños, se incorporaron más fácilmente a los Estados Unidos que otros inmigrantes "Su escolaridad limitada los amarró muchos de ellos a un futuro de estatus socio-económico bajo", afirmaron los investigadores. "Los bajos niveles de educación también ofrecieron bajas tasas de matrimonios interculturales, una identificación americana débil y menos intenciones de registrarse y votar". EFE


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Fabricacion de delitos


Isabel Dorado Auz

 

            Cuando se carece de rumbo y se tiene la responsabilidad de gobernar se pueden cometer muchas torpezas, sobre todo cuando el equipo que te acompaña solo te sirve para avalar tus decisiones y carece de críticas sinceras que pudieran motivar ciertos cambios que te garanticen la estabilidad social. Por eso, lo que está sucediendo con Eduardo Bours es muy parecido a lo que padecimos con Vicente Fox, pero con una pequeña gran diferencia, este último no recurrió con tanta frecuencia al uso de la fuerza pública para imponer decisiones de gobierno.

            Cuentan los que escriben que Benito Juárez decía que "para los amigos la ley y gracia y para los enemigos la ley a secas". Visto desde esa perspectiva uno esperaría que un gobierno que quiere imponer cierta autoridad recurriera a la segunda parte de lo dicho por Juárez para mantener a raya a sus adversarios. Sin embargo, no es eso lo que actualmente está ocurriendo en lo que respecta al conflicto del Parque  de Villa de Seris.

            Está tan desubicado nuestro gobernador que ha caído en la tentación de fabricar delitos para justificar el crimen ambiental que está cometiendo al destruir el Parque para darle plusvalía a un terreno, que todo indica, tiene que ver con sus intereses particulares, lo cual explicaría la negativa rotunda a entregar el manifiesto de impacto ambiental y una serie de documentos que contribuirían a darle transparencia al famoso proyecto Musas, que la gente ve como el gran negocio del gobernante en turno.

            Y digo fabricar delitos, porque no puede verse de otra manera con la serie de evidencias con que se cuenta. Para empezar, se acusa a seis defensores del parque Villa de Seris de oponerse a la construcción de una obra pública, cuando lo que realmente está ocurriendo es la destrucción de una obra que dio vida a cientos de árboles. Está acusación pierde sentido también al comparar el tipo de oposición que pueden ofrecer seis ciudadanos ante medio centenar de policías. Y sin embargo, este es uno de los delitos por los cuales una compañera, Adriana González Celaya, permanece prisionera en el cereso local y en Huelga de Hambre.

            El otro delito fabricado es más inverosímil. Como explicar el hecho de agresión a funcionarios públicos, cuando el Viernes 14 de Marzo, antes de la represión se apersonó el Ministerio Público con cámaras fotográficas de última tecnología, toman fotos en serie, y videocámaras que no lograron captar un solo ademán que pusiera en evidencia cualquier tipo de agresión por parte del movimiento ciudadano. En lo personal, me tocó revisar la evidencia fotográfica, alrededor de 200 fotografías, y en ninguna se aprecia un solo gesto de agresión. El colmo, es que a un servidor se le acusa de agredir policías cuando todas las evidencias indican que era prácticamente imposible que sometido por cerca de seis policías, quienes si me agredieron físicamente, me diera tiempo de agredir a cinco de ellos, están los videos y las fotografías que se anexaron al expediente. Lo más triste de todo es que se obligue a dos policías a que tergiversen los hechos, para mediante pruebas testimoniales tratar de justificar lo injustificable, esto es, declararnos culpables. Esperaría que el juez, persona muy joven aún, no sea obligado a avalar estas conductas que nos hacen recordar los tiempos de Díaz Ordaz y recientemente la impunidad de Ulises Ruiz en Oaxaca y Mario Marín en Puebla.

            Ante este panorama, es importante que tomemos conciencia del tipo de arbitrariedades que se están cometiendo. No debemos permitirle a Eduardo Bours caer tan bajo, que su falta de argumentos sean sustituidos por un uso indebido del sistema de justicia y que se recurra a la fabricación de delitos para satisfacer sus muy particulares intereses.


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Fernando V. Ochoa
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