miércoles, 12 de agosto de 2009

VUELVE EL DINOSAURIO




Escrito por Sanjuana Martínez   
Sábado, 11 de Julio de 2009 11:25

La llegada del Partido Acción Nacional al poder demostró que sus funcionarios, políticos y militantes podían ser tan malos como los del Partido Revolucionario Institucional, incluso peores. La lectura de los resultados del 5 de julio se centra en la mimetización y posterior descomposición del PAN.

Fueron tan malos, que los mexicanos prefirieron nuevamente al dinosaurio. La derechización ultra conservadora rallando el fascismo, la corrupción galopante, el abuso de poder unido a la prepotencia, la incompetencia en temas como la seguridad nacional, el incremento del tráfico de influencias, la involución sobre temas sociales, el autoritarismo interno y la falta de democracia en la elección de candidatos, el colapso del Estado de derecho y el derrumbe del sistema de bienestar emanado de los gobiernos del PAN finalmente cansaron al electorado.

Frente a la continuidad del PRIAN, la gente prefirió al original y no a la mala copia. Por eso votaron PRI: "porque ambos roban; es verdad que ambos son corruptos, pero el PRI reparte, no como los del PAN que roban igual y no dan", dice Doña Mari al salir de una urna ubicada en la colonia Cumbres de Monterrey.

El PRI ganó Nuevo León porque el PAN lo ha hecho fatal. Los panistas son los primeros responsables de que vuelva el dinosaurio. La gente está harta de tanta pobreza y precariedad producto de la falta de incremento salarial, del desmantelamiento del paupérrimo sistema asistencial, de la indolencia ante las violaciones de derechos humanos, del desprecio por las necesidades de los trabajadores; esos trabajadores que laboran con empresarios panistas. Muchos de ellos se niegan, con la connivencia del Estado, a aumentar salarios, enriquecen a los líderes sindicales a base de mordidas y mantienen un ingreso que ha caído un 400 por ciento frente a los incrementos de la alimentación, el transporte y la vivienda.

La izquierda del Partido de la Revolución Democrática tampoco lo hizo bien. Quedó aniquilada. Desmanteló lo logrado en las elecciones presidenciales pasadas y dejó en la orfandad a millones de mexicanos que prefirieron cambiar su voto. Las estériles luchas internas, el descarado apego al poder federal, la corrupción, el clientelismo y los vicios del priísmo más nauseabundo inundan al PRD.

La abstención de más del 50 por ciento del electorado, unido al crecimiento del 400 por ciento del voto nulo, dan cuenta del desanimo de los mexicanos. Muestran el hastío provocado por las mismas promesas y mentiras de los candidatos, por la falta de proyecto de nación de los partidos políticos existentes, de la orfandad en la que se encuentran muchos que no se identifican con ninguna propuesta. La ciudadanía también habló a través de las urnas y queda a los partidos la responsabilidad de tomar nota y generar cambios. Cambios reales, estructurales, profundos.

Rodrigo Medina llega a la gubernatura con toda su juventud e inexperiencia. Depende de él mantener la continuidad de una administración corrupta como la de Natividad González Parás o marcar la raya, hacer la diferencia, realizar modificaciones profundas y cambiar gran parte del equipo de trabajo. Tiene la obligación de hacerlo, pero a partir de su llegada al poder descubriremos si posee principios éticos y morales o solo políticos.

El PRI ha vuelto con su aplanadora rumbo al 2012. Arrasó feudos tradicionalmente panistas como Guadalajara y dominará la Cámara Baja. Alguien considerará que nunca se había ido, que el dinosaurio solo estaba dormido o medio muerto y resucitó; pero la verdad es que su llegada viene anunciada de noticias nefastas para México.

El poder del oscuro Carlos Salinas de Gortari así lo anuncia. Él es el verdadero operador de los candidateables para la presidencia del 2012. Todo pasa por este siniestro personaje, hasta las dirigencias de otros partidos: Nueva Alianza de la inefable Elba Esther Gordillo, el Partido Acción Nacional del corrupto y corruptor Diego Fernández de Cevallos, el Partido Verde de los televisos, el Partido del Trabajo del dictador camaleónico Alberto Anaya... Salinas es el operador de las alianzas, lo controla todo, hasta los expresidentes.

El PRI de Salinas, el PRI más funesto vuelve. Es el PRI ominoso. El que está dispuesto a matar por el poder, el que privatizó hasta el ejido, el que vendió a amigos empresarios las paraestatales a precio de ganga para llenar los bolsillos de sus funcionarios, el que desaparece, el más neoliberal, el podrido hasta el hedor...

Salinas prepara a sus gallos. No le importa el país, le importa pasar a la historia con un "acierto" llamado Enrique Peña Nieto, luego de dos errores garrafales: Colosio y Zedillo. No le importa el devenir cotidiano de su experimento llamado México, quiere el poder, se nutre de él, de su ambición y desmesura. Es un animal político, es el Príncipe de Maquiavelo.

Sus marionetas están listas, preparadas para terminar de saquear al país. Ya lo intentó en 1994 cuando casi acaba con la maltrecha economía. Esa crisis aún la padecemos, pero los mexicanos le han dado otra oportunidad y el dinosaurio ha vuelto. Carlos Salinas de Gortari nunca se fue.

http://www.revistapantagruelica.com/

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