domingo, 10 de enero de 2010

EFECTO CUCARACHA INVERSO

 

Silvio, no el proxeneta italiano, sino el cantor y poeta  cubano, se imaginó camino a Camagüey. Es tal vez el viaje del poeta tras su campo florido, o del pintor en pos de su cariñosa musa, o del fokemón (*) subiendo a desenroscar el foco del patio de la casa de mamá. "Voy imaginando cantos, voy como prefiero ir; voy a bordo del encanto, voy soñando el porvenir."

Sonora, no la santanera ni la matancera, sino el otro estado de la matanza diaria de todos los días, también va en un viaje. Desgraciadamente no a Camagüey, en todo caso va camino a Guatepeor. "Voy imaginando llantos, voy donde no quiero ir; voy a bordo del espanto, voy cavando el porvenir". Si pudiera, así cantaría el nuevo Sonora,  pero la metralla no lleva el ritmo.

Sucede que la "lucha contra el crimen organizado", cualquier cosa que deba entenderse por eso, es un desastre a lo largo y ancho del país. A donde van las fuerzas federales, el ejército incluido, la situación, si ya era grave, cambia sólo para empeorar. Por eso la tímida propuesta de Javier Gándara, alcalde de Hermosillo, de traer militares para resolver la inseguridad creciente en el municipio, recibió la reprobación de voces independientes. La ocurrencia de Gándara no recibió aplausos ni siquiera  comprados, de modo que debió ser retirada.

Pero si Gándara, con su propuesta militar,  ofrecía un boleto de viaje a Guatemala, Padrés agarró aventón a Guatepeor.  El gobernador de Sonora, atajando la propuesta de traer soldados a las calles, propuso como alternativa solicitar mil policías federales. De esos que están al mando de Genaro García Luna (quien por cierto todavía no explica cómo le hace para estar construyendo una casita con valor de decenas de millones de pesos, ¿Quén pompó chapatitos, quén pompó?).

En Cd. Juárez la situación llegó al punto en el que la población ha salido a las calles a reclamar la salida del Ejército y los Federales. "FUERA SOLDADOS, FEDERALES Y DELINCUENTES". El orden en el que miles de juarenses expresaron su reclamo no es casual. La percepción ciudadana ubica a las fuerzas policiacas y militares más como parte del problema que de la solución. Sirva como ejemplo la vejación del cadáver de Arturo Beltrán Leyva. Los militares que propiciaron la exhibición grotesca del cadáver semidesnudo, mostraron que no actúan de parte de la superior fuerza moral y legal del Estado, sino que van de parte de otros capos a quienes sirven de instrumento.

Por eso, el amargo brebaje que sugiere el curandero Padrés, preparado por el médico brujo Calderón, ya probó sus efectos en Tijuana, Juárez, Sinaloa, Michoacán, Morelos, Guerrero. En todos lados el resultado ha sido desastroso, no será diferente en Sonora.

Durante algún tiempo la preocupación fue que, al arreciar en otros estados la "lucha contra el crimen organizado" (esas comillas no deben faltar), se vinieran a Sonora los delincuentes perseguidos allá, el famoso EFECTO CUCARACHA. Hoy la preocupación debe ser mayor, pues no vienen los delincuentes… vienen los federales (¡Gulp!).

Martín Vélez

(*)Fokemón.-  Dícese del adicto a las metanfetaminas, vulgo cristal o "foco".

1 comentario:

Gabriela dijo...

Es aqui cuando mas pienso en musica!
Por que... como quieres resolver odio con mas odio, tio? (es logicamente solo una parte pequeña de una cancion).
Y aun sigo en pie, en mi "teoria" por asi decirlo, que todo esto viene desde la infancia... Venga! amigo mio, si tienes un problema ten un arma y hazlo, solo hazlo!, asi se resuelve todo en nuestro pais... odio con mas odio...